Panna Cotta, el original

Este dulce es uno de los postres típicos italianos que me encanta por su suavidad y su textura (es parecido a nuestro flan). Yo os traigo la receta original, la básica por así decirlo, porque versiones de Panna Cotta hay cientos.

Es un postre súper fácil de hacer. El único consejo que te doy a la hora de prepararlo es que lo hagas con tiempo, si es de un día para otro mejor que mejor, porque hay que tomarlo bien frío (si no resistes la tentación, al menos déjalo en la nevera 4 horas).



Ingredientes (5 raciones):

500 ml de nata para montar
100 gr de azúcar 
5 hojas de gelatina
Aroma de chocolate blanco (o de vainilla)


Preparación:

1- En un bol pon las hojas de gelatina con agua fría durante 10-15 minutos para que se ablanden.

2- En un cazo calienta la nata, el azúcar y la esencia, a fuego medio removiendo de vez en cuando con unas varillas. Cuando comience a hervir lo retiras del fuego y añades la gelatina escurrida.

3- Remueve hasta que esté todo bien mezclado y no queden grumos.

4- Vierte la Panna Cotta en vasitos de cristal o de silicona (si quieres desmoldearlos) y deja enfriar. Después llévalos a la nevera hasta que los vayas a degustar (mínimo 4 
horas). 




Presentación: 
Se puede degustar solo o con algún acompañamiento. A mí me encanta con mermelada de fresa, a otros más golosos con Nocilla, pero admite también fruta, helado, dulce de leche...


No hay comentarios:

Publicar un comentario

Hazte seguidor@ de mi blog